Del solsticio, navidad, fin de año y otras hierbas…

Llegó otra vez la época más “festiva” y “llena de amor” de todo el año…

Festiva, porque así es como lucen los grandes centros comerciales, abarrotados de regalos “que expresan amor” y con un exhuberante consumismo, que es, digamos mas bien, asfixiante, alienante y vergonzoso…

Amor, claro, muchísimo amor, pero amor al dinero, a la banalidad, a las apariencias y a la compra de indulgencias para la consciencia… Si, porque eso son esos centros de monopolio, centros de comercio de la consciencia, de venta de irresponsabilidad con la vida y con los seres humanos, de comercio con los sentimientos más nobles del ser en beneficio de los mercaderes de la “alegría”, de la “bondad” y de lo “hermoso”.  Mercaderes de la vergüenza, nada más.

Hay tantísimo “amor”, como el que reciben los niños y las madres que están afuera de esos centros intentando unirse a la cadena de lucro, copada por los grandes monopolios, tratando de ganar algún dinero, para ellos también tener una “alegre y feliz navidad” y “recibir al niño dios”. Niños y madres que son retirados, a veces por la fuerza, porque el “amor” de los dueños del monopolio es tan “grande”, que no soporta la competencia, por ínfima que sea.

¡Qué grandes marketineros y productores de porquería son esas religiones que han producido y publicitado esa mercancía sensiblera llamada “niño dios”, empaquetada y distribuida por sus amantes, los grandes negociantes del mundo!

El robo de estas fechas, que energéticamente son muy importantes para la Tierra y los seres que habitamos en ella, ha sido tan descarado pero tan favorable para estos personajillos miserables y desalmados, que con eso tienen aseguradas muchos renacimientos de dolor y compensación… La Justicia Cósmica, a diferencia de la humana, si es confiable.  Todos ellos y quienes se cobijan bajo este paraguas agujereado para cegarse ante la realidad del cambio y de la evolución de la consciencia, tendrán su justa compensación… Eso se llama karma y es inflexible e inexorable.

Por eso, no gasto más energía en esa basura mercantil sino en intentar exponer lo que pasa y pasará en nuestra Tierra a partir de estas fechas… (Profeta no soy, pero si intento leer los símbolos y los signos)

Iniciaré con algunas fechas y algunos datos:

A) El solsticio de invierno en el hemisferio norte y de verano en el hermisferio sur inició el miércoles 21 de diciembre y culmina 3 días más tarde, el 24 de diciembre.

B) El 23 de diciembre inicia la Luna Nueva, es plena el 24 y el 25 culmina la misma.

C) Solsticio quiere decir “Sol estático”, porque da la impresión de que el Sol, en su aparente recorrido por la eclíptca, no se mueve durante esos 3 días, en esa posición relativa con respecto al observador desde la Tierra.

D) La luna nueva es cuando la Luna, desde el punto de observación aparente de un observador desde la Tierra”, muere.

E) En el solsticio de invierno y durante 3 días, el Sol, aparentemente, muere.

F) “Todo vibra” es uno de los principios herméticos por los que se rige la vida manifestada e inmanifestada, es decir, utiliza la forma de una onda vibratoria. Una onda tiene un inicio o “nacimiento” que marca el plano de la onda, un ascenso sobre el plano, un climax de la onda o “plenitud”, un descenso en el plano, un corte al nivel del inicio o “muerte”, un descenso hacia la parte “negativa” u “oculta” o “secreta” de la onda, un climax “negativo” o punto de “gestación”, un ascenso por la parte negativa hasta llegar al punto de inicio, en un período próximo o nuevo.  Es decir, lo “negativo” u “oculto” (asociado con la muerte, aunque mas bien es “no visible”) es el gérmen de todo inicio, y lo que llamamos “muerte”, no es más que pasar al plano “oculto” o “no visible” de la onda.

G) “Todo se desenvuelve como un ciclo” es otra ley de la vida que agrupa los principios herméticos de “Todo es polar”, “Tal como es arriba es abajo”, “Todo se mueve rítmicamente”, “La generación requiere lo masculino y lo femenino” y “Toda causa tiene su efecto” (El Kybalion).

H) La muerte en un plano es el nacimiento en otro plano.

I) La muerte en una forma de vida es la gestación de la siguiente forma de vida.

J) “Todo es mente”, es decir, “Todo es Energía”, es el principio hermético que define la sustancia primaria de la vida.

Año celta

Con estos elementos, puedo decir, que el Ciclo Solar, al ser un ciclo y moverse como una onda, debe pasar por las 4 fases con 2 puntos de transición, por lo cual, no es de extrañar, que existan 4 estaciones.  Lo mismo sucede con el mes lunar y con el día que tiene 4 fases y 2 transiciones muy claras.

Los solsticios son los puntos de “gestación” y “plenitud”.  En el mes lunar (el adecuado cósmicamente) son la luna nueva y la luna llena. En el día, estos puntos son el mediodía y la medianoche.  Los dos son las caras de la misma moneda.

El año nace o se manifiesta en el equinoccio vernal o de primavera, crece hasta su plenitud en el solsticio de verano, decae en el equinoccio de otoño y muere para gestarse para un nuevo ciclo en el solsticio de invierno.

El día nace o se manifiesta en el alba o aurora, crece hasta su plenitud en el mediodía, decae en el atarceder u ocaso y muere para gestarse para un nuevo ciclo en la medianoche.

La naturaleza, el ser humano, la Tierra, el Universo, el Todo, tiene exactamente las mismas fases y puntos de transición.

La energía es similar o análoga para todo y para todos en los puntos de la onda.

Horus, Krishna, Hermes, Cristo, Buda, Mithra, etc… son todos símbolos de una misma forma de energía, la energía que conecta las formas energéticas inferiores con las superiores, es decir, son el puente que permite la conexión y reencuentro de las formas de energía de baja frecuencia con las de alta frecuencia, proceso por el cual, la energía llamada Consciencia, puede ascender, como en una escalera, desde planos de consciencia inferior, es decir, atada a procesos estrictamente materiales y objetivos, hacia planos de consciencia superior, es decir, metafísicos y subjetivos.

Los seres humanos tenemos esa posibilidad, ya que somos también energía, y tenemos todos esos planos como estructura de nuestra composición interna, aunque muchos estén activos y otros unicamente latentes. Pero, están ahí, listos para la reconexión, por medio de esa energía llamada Crística, del Eón de Horus, Búdica, Hermética, etc.

Aquí quiero hacer una nota aparte. Debo decir que los cristianos se apoderaron de esas fechas para asociarla con su Jesús, el cual, llegó a ese estado llamado Cristo.  Por lo tanto, la navidad no es sino el festejo, que se pierde en la noche de los tiempos, donde se celebra la muerte del Sol y su gestación a la vida,  en la constelación de Virgo (la Virgen), que luego deberá “nacer a la vida” en el equinoccio vernal.  Esa victoria del Sol sobre la muerte, o el Sol Invictus, es lo que se festeja en estas fechas.  La fiesta pagana antigua no ha muerto, sigue viva y vigentem gracias a la ignorancia de quienes la siguen practicando, sin siquiera averiguar su origen.

Prosigamos con el razonamiento anterior…

La Tierra, el Sistema solar, la galaxia, la constalción, el universo, también son formas de energía, por lo tanto, también tienen procesos energéticos análogos a los del ser humano, de la naturaleza, del año, del día, del Todo.

La gestación de la Tierra referente al Sol en el solsticio de invierno nos afecta directamente como piezas inmersas en la gran red sincrónica de la vida.

La gestación de la Tierra referente a la Luna en la Luna Nueva nos afecta más directamente como lo demuestra claramente en sus efectos sobre el agua, la naturaleza, las criaturas vivas, etc.

Esta gestación se produce en el día, en el mes lunar, en el año solar y en el año cósmico.

Este 24-25 de diciembre, 4 horas antes y 4 horas después de la medianoche, la conjunción energética es triple: Gestación solar, gestación lunar y gestación del día.

Este triángulo energético marcará un gran caudal de energía de gestación, que puede ser aprovechado por las personas para gestar sus metas y propósitos en los 3 nuevos ciclos (día, mes y año), con la inmensa sincronzación de que el último ciclo, el solar, culmina el 21 de diciembre del 2012, fecha que también culmina una fase del año cósmico.

Es decir, este próximo año, las energías que se moverán en el planeta, serán estrictamente de “gestación”, no de nacimiento ni madurez ni decaimiento. Serán energía de “muerte” y “gestación”.

Debemos “morir” para todo lo viejo que ha llevado al estado crítico y dañino de la civilización actual.  Si conocemos como se mueve la onda, sabremos que no vale la pena desperdiciar energía en conservar: el status actual, la sociedad actual, la forma de pensar actual, la religión actual, la economía actual, la política actual, la forma de vivir actual basada en la estricta racionalidad, lo analítico, lo reduccionista y lineal con sus valores expansivos, competitivos, cuantitativos y de dominación. No vale la pena, porque está en su fase de muerte.  Nuestra ayuda debe ser para destruir ese viejo orden.  Destruir la casa vieja para construir una nueva.

Debemos “gestar” lo nuevo, una nueva forma de pensar y de vivir, de relacionarnos y de actuar.  Una nueva espiritualidad basada en la posibilidad de cada ser humano de tener un reencuentro con su Espíritu, una Política basada en la Consciencia de Hacer lo Correcto no por coerción o la fuerza, sino la Consciencia y la Responsabilidad. Una nueva sociedad Tolerante y respetuosa de Todas las formas de Vida y de la Gran Madre de Todos los seres, la Tierra.  Un red comunitaria global de relaciones que añada la intuición a la racionalidad, la síntesis al análisis, lo holístico a lo reduccionista y lo no lineal a lo lineal. Un red de relaciones entre los seres cuyos valores sean la conservación, la cooperación, la calidad y la asociación. Una sociedad global basada en la Consciencia del rol de cada ser en el gran mapa de la vida.

Este es un fin de año que marca el inicio del año solar final hacia ese cambio.

Podemos vivir este período de la forma más consciente y voluntaria y entender que todo cambio involucra sacrificio y dolor, pero que es necesario para lo nuevo.  Es el sacrificio y el dolor que experimenta una madre al dar a luz a su bebé.

Nuestra Gran Madre la Tierra, está gestando en estas fechas la Nueva Era… Que seamos células conscientes en este proceso para ayudar con responsabilidad a ese nacimiento benéfico para los seres que queden y que vendrán luego…

¿Desea hacer un pequeño pero profundo trabajo en esta fecha?

Muy bien. Utilice las técnicas que conozca para tomarse unos minutos y meditar profundamente en la muerte, en el gran misterio que esto conlleva y lo necesario que es este proceso en el momento de la historia actual.  Imagínese como el planeta está gestando nueva vida, una nueva de red de consciencia, una red de protección a todos los seres. Mírese a usted mismo como un punto de energía vivificante dentro de esa red.  Mire lo que desea en este próximo día, en este próximo mes y en este próximo año. Mírese realizando sus propósitos en armonía con la red de la vida.  Agradezca profundamente a su Ser de Energía Interior por ayudarle a comprender lo trascendente de este momento y de los procesos que está viviendo como arte de la matriz de la vida.  Coloque 2 velas frente suyo. Encienda la vela de su izquierda y durante unos momentos asociela con la Tierra, con usted, con su entorno.  Apágela y mientras lo hace piense en lo vital y necesario de este proceso. Durante unos instantes, permanezca sintiendo la oscuridad de la Matriz de la Vida, siéntase en ella, como el embrión de la nueva vida. Encienda la vela de la derecha mientras imagina el nuevo ciclo y todo lo nuevo que vendrá en el próximo ciclo.

En vista de lo dicho anteriormente y deseando que la Consciencia sea la Reina en el Corazón de todos…

De todo corazón…

¡FELIZ NUEVO CICLO DE VIDA PARA TODOS LOS SERES DEL COSMOS!

Victor/24 dic.

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